Se picó entre las abogadas del Wandagate: Ana Rosenfeld y Elba Marcovecchio se dijeron de todo en La Noche de Mirtha
Las representantes de Wanda Nara y Mauro Icardi estuvieron cara a cara en la mesa televisiva y protagonizaron un fuerte cruce por la exposición mediática del conflicto familiar y la filtración de información judicial.
El polémico divorcio entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo capítulo este sábado por la noche, aunque esta vez los protagonistas fueron sus abogadas. Ana Rosenfeld y Elba Marcovecchio, representantes de la empresaria y el futbolista respectivamente, se vieron cara a cara en la mesa de La Noche de Mirtha y protagonizaron un fuerte intercambio.
El eje de la discusión giró en torno a la exposición pública del conflicto familiar y la filtración de información judicial, en medio de la batalla legal que mantienen las dos figuras mediáticas.
Todo comenzó cuando Juana Viale, quien reemplazó a Mirtha Legrand por un problema de salud, planteó su sorpresa por la enorme trascendencia pública del caso.
—Me llama la atención la trascendencia pública que tiene el caso. Cuando van a tribunales, ¿eso es de índole privado? —preguntó.
Rosenfeld respondió de inmediato: “Todo es de índole privado”.
En ese instante, la periodista Karina Iavícoli comentó entre risas: “Arrancaron a ver quién habla primero”. Fue entonces cuando Marcovecchio lanzó una de las primeras chicanas de la noche.
—A ella le encanta contestar primero. Lo más lindo es que cuando lo hace me deja el rebote a mí, así que vamos a dejarla —disparó.
Ana continuó defendiendo su postura y remarcó que las cuestiones familiares deben mantenerse bajo reserva, especialmente cuando hay menores de edad involucrados. Sin embargo, Elba volvió a cruzarla.
—Es bueno que la señora Rosenfeld recuerde esto. Que todo lo que es familia es de cuestiones reservadas —lanzó.
El cruce por la trayectoria profesional
La discusión subió todavía más de tono cuando Rosenfeld respondió haciendo referencia a su extensa carrera.
—Yo pienso eso porque tengo una experiencia y una trayectoria de 52 años, doctora, que usted no los tiene de edad, creo. No tenés esos años de profesión —retrucó.
El ida y vuelta continuó con chicanas sobre la experiencia profesional y la manera de abordar los casos familiares.
—A mí me enseñaron, yo tengo el tema de la familia puesto adentro mío con una fibra y con una sensibilidad... —comenzó a explicar Rosenfeld.
Pero Marcovecchio interrumpió con ironía: “Mientras escuchamos el monólogo de la señora, comemos”.
"Es obscena la exhibición del expediente"
Uno de los puntos centrales del debate fue la filtración de información del expediente judicial a los medios.
Marcovecchio insistió en la importancia de preservar la intimidad de las partes y fue contundente.
—Es obscena la exhibición del expediente, de las circunstancias privadas, de los intercambios que ha habido entre las partes e incluso hasta las invenciones —sostuvo.
Además, cuestionó que algunas versiones periodísticas se difundieran antes de que existieran resoluciones oficiales.
—Antes que suceda ya se publican. Por ejemplo, no se había decretado una prohibición de salida del país y ya estaba publicado en los medios —ejemplificó.
La tensión volvió a crecer cuando Elba deslizó que habría que preguntarle “a la parte interesada” en que determinada información se hiciera pública.
Rosenfeld no se quedó callada.
—Perdón, ¿vamos a hablar la verdad o vamos a mentir? —respondió.
—La especialista en decir cosas distintas en la televisión sos vos —contraatacó Marcovecchio.
Karina Iavícoli intervino para frenar la discusión
En medio del cruce, Rosenfeld sostuvo que existía un enorme interés mediático en el caso y aseguró que su parte no era la responsable de ventilar la información.
Fue entonces cuando Karina Iavícoli intervino para poner paños fríos, aunque también dejó una frase que incomodó a ambas.
—Chicas, por favor, ustedes tienen periodistas amigos a los que les pasan información. No me digan que no, yo trabajo de eso y lo tengo claro —sentenció.
En el tramo final, Marcovecchio recordó que el expediente había comenzado con un pedido de reserva y cuestionó la exposición pública que tuvo el conflicto.
Rosenfeld, por su parte, volvió a apuntar contra la representación legal de Icardi y recordó una disputa relacionada con la cuota alimentaria.
—Y ustedes se la pasaron diciendo que Icardi no debía cuota alimentaria y después terminaron pagando —disparó.
El intercambio terminó con nuevos reproches y acusaciones cruzadas.
—Pero disculpame, yo no entiendo cuál es tu problema. En vez de tener cuestiones con el expediente, te ponés en un rol de agresión —cuestionó Marcovecchio.
—No es agresión —sentenció Rosenfeld.
Así, las dos abogadas del Wandagate dejaron uno de los momentos más tensos de la noche televisiva, con un debate que volvió a demostrar que la batalla entre Wanda Nara y Mauro Icardi también se juega, y fuerte, fuera de los tribunales.

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